La palabra txakoli (o chacolí en castellano) viene de la expresión vasca “etxeko ain“, que significa “sólo para el hogar“. Y durante mucho tiempo, los vinos de txakoli fueron considerados justamente así: vinos caseros, jóvenes, baratos y de alta acidez. En los últimos años, sin embargo, estos vinos blancos vascos han experimentado un verdadero renacimiento, estableciéndose como vinos de gran calidad, modernos y con un carácter único inspirado en el clima y el terruño atlántico.

El ejemplo perfecto de este cambio de mentalidad es el 42 by Eneko Atxa de Gorka Izagirre, que obtuvo el premio Revelación Internacional del Vino Blanco 2019 del Concours Mondial de Bruxelles.

Este premio refuerza nuestra premisa básica de que, además de la oferta tradicional de vinos jóvenes, en Bizkaia también se pueden elaborar grandes vinos con buena capacidad de crianza“, afirma el enólogo Joserra Calvo.

42 by Eneko Atxa es un vino exclusivo, sólo se elaboran 7.000 botellas al año y en la actualidad está totalmente agotado. Calvo explica más: “El interés suscitado por el premio Revelación ha sido impresionante. Las 1.500 botellas que quedaban en la bodega fueron recogidas en 3 días.”

El interés suscitado por el premio Revelación ha sido impresionante. Las 1.500 botellas que quedaban en la bodega fueron recogidas en 3 días.

Gorka Izagirre forma parte de ARAEX Grands (Spanish Fine Wines), el grupo español líder de bodegas independientes que han liderado la aparición de nuevos tipos de vino, preservando la autenticidad del txakoli en un mercado cada vez más globalizado.

La Denominación de Origen Bizkaiko Txakolina, creada hace 25 años, garantiza que el vino cumpla con unos estrictos estándares de calidad a lo largo de todo el proceso de elaboración, desde el viñedo hasta la botella. Los requisitos incluyen la ubicación de los viñedos, que no pueden estar a más de 400 metros sobre el nivel del mar, lo que confiere al vino las condiciones agroclimáticas distintivas del terruño.

“Nuestra intención es que nuestros vinos reflejen siempre nuestra tierra: el clima, el terruño, la lluvia, los vientos y sobre todo la identidad de nuestras uvas únicas – Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia.”

Joserra Calvo, enólogo en Gorka Izzagire

Un número limitado de vinos son producidos por Gorka Izagirre, todos ellos de uvas blancas autóctonas del País Vasco.

“Nuestra idea desde el principio fue centrarnos en nuestras variedades locales, que son únicas y en gran medida desconocidas. Estas variedades dan identidad a nuestros vinos, los diferencian de los demás y despiertan la curiosidad de nuestros clientes. Los vinos de Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia no son exuberantes en nariz, pero destacan por su equilibrio, frescura y elegancia.”

El premio Revelación para nuestro 42 by Eneko Atxa demuestra que un txakoli elaborado en 2015 puede ser excelente y competir con cualquier vino blanco del mundo manteniendo intacta su identidad.

El tradicional txakoli blanco ha evolucionado no sólo en calidad sino también por su variedad: el txakoli de nueva generación puede ser joven y afrutado, macerado sobre lías, envejecido en barricas, espumoso y también rosado y tinto.

Aunque existe un creciente interés por los vinos vascos elaborados con uvas autóctonas, todavía queda mucho trabajo por hacer“, explica Joserra Calvo. “Los productores deben hacer un esfuerzo por promocionar los diferentes tipos de txakolis y dejar claro a los clientes que, además de los vinos jóvenes secos, existen ejemplos más complejos, envejecidos sobre lías o fermentados en barricas. El premio Revelación para nuestro 42 by Eneko Atxa demuestra que un txakoli elaborado en 2015 puede ser excelente y competir con cualquier vino blanco del mundo manteniendo intacta su identidad.”

En el futuro, los bodegueros de Gorka Izagirre quieren sorprender a sus clientes añadiendo un vino tinto a su gama de productos y, fiel a la filosofía de la bodega, será de la variedad autóctona Hondarrabi Beltza.

42 by Eneko Atxa

Variedad: 100% Hondarrabi Zerratia

DO: Bizkaiko Txakolina

Crianza sobre lías durante 10 meses, las lías se remueven diariamente hasta alcanzar una perfecta armonía entre fruta, madera y lías.

Nota de cata: De color amarillo dorado con reflejos verdosos, la nariz evoca los aromas limpios e intensos de melocotón blanco maduro y cítricos como el pomelo rosado, aunque también se puede disfrutar de los aromas de tostados, de bollería y de la crianza en roble. El cuerpo es potente y glicérico, con una base de manzana madura, cítricos y frutas tropicales, acompañado de un sutil aroma ahumado de mantequilla tostada y una delicada acidez. Un vino característico, de larga vida y con un fantástico potencial de envejecimiento.

Sobre la bodega:

Gorka Izagirre cuenta con cuarenta hectáreas de viñedo divididas en pequeñas parcelas integradas en el territorio de Bizkaia. El aire de la costa, las escarpadas colinas, el sol del sureste por la mañana, las parcelas bien aireadas y las verdes y exuberantes laderas confieren a los vinos una frescura y un carácter únicos.

La compleja geografía de las tierras requiere una delicada cosecha manual en el mes de octubre. Los racimos pequeños y apretados proporcionan un bajo rendimiento concentrado por hectárea, lo que permite una maduración óptima, creando vinos estructurados de la más alta calidad.