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¡SALVEMOS NUESTROS VINOS GENEROSOS!

De los vinos dulces y fortificados, y de los esfuerzos por preservarlos y promoverlos.

La historia del vino dulce es fascinante. Tras haber sido el vino más codiciado del mundo (el rey francés Luis XV llamaba al Tokayj Aszú “el rey de los vinos, el vino de los reyes”), en tiempos más recientes esta categoría ha caído en desgracia, y en muchos mercados ha perdido muchas cuotas de mercado.

Sin embargo, cuando se elaboran con uvas de alta calidad y con habilidad, estos vinos pueden ser tan equilibrados y complejos como sus homólogos secos. Su alto contenido de azúcar implica que no sólo se conservan bien una vez abiertos, sino que también pueden envejecer estupendamente. Como escribe la Master of Wine británica Rosemary George, “los mejores ejemplos de vinos dulces son verdaderos y auténticos tesoros vinícolas

Vinos dulces de todo el mund

Casi todos los países que elaboran vino seco también producen dulces, y la diversidad es impresionante. Europa tiene una gran tradición de vinos dulces -los principales países productores son Francia, España, Italia, Alemania, Austria, Hungría, Italia, Portugal y Grecia-, pero hay tesoros que se pueden encontrar más allá: los vinos de hielo de Canadá, los Riesling dulces de los Finger Lakes de Estados Unidos y los deliciosos “stickies” (pegajosos) de la región australiana de Rutherglen son sólo algunos ejemplos.

Distintos métodos de producción

Todos los vinos dulces, elaborados en el mundo entero y de muy diversos estilos, contienen azucares residuales.  La clave para producir este tipo de vino es asegurarse de que quede azúcar después de la fermentación. Los productores utilizan varios métodos para conseguirlo, que se dividen principalmente en tres grupos.

El primer método consiste en concentrar el nivel de azúcar de las uvas al inicio de la vinificación, de modo que una parte del azúcar subsista en el proceso de fermentación. Si se utilizan uvas muy dulces, las levaduras mueren antes de poder convertir todo el azúcar del mosto (las levaduras se mueren a partir de un 15% de alcohol).

Esta concentración de azúcar en la uva también se produce debido a la podredumbre noble que afecta a la fruta; de hecho, la botrytis cinerea desempeña un papel en la elaboración de algunos de las marcas más importantes de los vinos de postre, como Sauternes, Tokaji Aszú y las propuestas alemanas de Beerenauslese y Trockenbeerenauslese. Por otra parte, las bayas pueden dejarse en la vid para que se deshidraten (vendimia tardía) o se congelen (por ejemplo, el vino de hielo de Canadá, Alemania y Austria), o pueden recogerse y secarse parcialmente (el Recioto di Valpolicella y el delicioso y dulce PX Sherry se elaboran con esta técnica).

Otra forma de crear vino con azúcar residual es añadir alcohol neutro a mitad de la fermentación (como en el Oporto y en los vinos dulces naturales del sur de Francia), deteniendo el proceso y conservando así un alto nivel de azúcar mientras se aumenta el contenido de alcohol.

Una tercera opción a disposición de los bodegueros es añadir un componente naturalmente dulce (por ejemplo, mosto) después de la fermentación. Los jereces Cream, Pale Cream y Medium se elaboran tomando un jerez seco y añadiendo alcohol dulce a la mezcla.

Hay que tener en cuenta que los vinos dulces de calidad son comparativamente más caros debido a las dificultades y al meticuloso trabajo artesanal que conlleva su elaboración. Los múltiples métodos descritos anteriormente dan lugar a una amplia gama de vinos con sabores complejos y concentrados en la copa. No sólo son una delicia para degustar y saborear, sino que también representan una parte importante del rico patrimonio enológico mundial.

La pregunta del millón: ¿se venden los vinos dulces?

La respuesta depende más bien del mercado: en algunos países, el panorama es más optimista que en otros.

En Estados Unidos, en la encuesta realizada al consumidor de vino estadounidense en 2018, los vinos dulces fueron apreciados por el 38% de los consumidores de vino estadounidenses, en comparación con los semidulces (45%) y los secos (36%). El consumo de vino de postre y fortificado es una industria de mil millones de dólares (representó aproximadamente el 13% de las ventas totales de vino en 2019) y la pandemia impulsó un aumento de las ventas de vino dulce del 40,1% (fuente: Wine Enthusiast/NielsenIQ).

Los consumidores de vino chinos también son adeptos a lo dulce. La primera mujer Master of Wine del país, Lin Liu MW, señalaba en un artículo reciente que, al igual que en Estados Unidos, las ventas de versiones más dulces de vino blanco y tinto están creciendo. Menciona un caso práctico a modo de ilustración: fundada en 2015 para cubrir un hueco en la plataforma Alibaba Taobao, una empresa de comercio electrónico, Miss Yuan’s Sweet Wine Shop, ha crecido a un ritmo anual del 30% desde 2017. En 2022, cuenta con 30 empleados y el vino dulce representa el 90% de su facturación.

En el resto del mundo, la historia es diferente. Los elevados precios y el alto contenido de alcohol, combinados con la tendencia de los consumidores a beber de forma más sana y a cenar menos formalmente, no favorecen a este tipo de vinos tradicionales y artesanales.

El tradicional vino dulce del Rosellón (Rivesaltes, Banyuls, Maury y Muscat) forma parte del legado de la región. La crítica internacional de vinos Jancis Robinson MW escribe que estos vinos fueron “en su día enormemente populares, especialmente en Francia”, con unos 70 millones de botellas de Rivesaltes vendidas anualmente a mediados del siglo XX: según ella, en 2013 se compraban menos de tres millones de botellas de Rivesaltes al año.

Rosemary George MW ha escrito mucho sobre los vinos dulces del sur de Francia y señala que se encuentran en fuerte declive: “Este es uno de los enigmas de los vinos dulces. Son deliciosos, pero la gente no los bebe. Ciertamente, merecen ser mucho más conocidos de lo que son“, comenta.

Mathilde Hulot, periodista francesa especializada en vinos y productora de vinos húngaros con su marido Samuel Tinon, añade una perspectiva diferente: “Vendemos nuestros vinos dulces. No en grandes cantidades, por supuesto, pero sí se venden. Somos una pequeña empresa familiar (producimos unas 10.000 botellas al año). Algunos mercados piden Aszú, otros szamorodni dulces (una versión más ligera con menos azúcar residual). Vendemos nuestros vinos botella a botella, del mismo modo que seleccionamos nuestras uvas, baya a baya“.

El vino dulce regresa como protagonista

En septiembre de 2022, el concurso internacional de vinos Concours Mondial de Bruxelles celebrará por primera vez una sesión de vinos dulces y fortificados en Marsala (Sicilia).

Este evento de tres días presentará vinos dulces y fortificados de todo el mundo, reuniendo a las principales autoridades de las principales regiones de vinos dulces, expertos de la industria del vino y experimentados catadores de vinos dulces para sesiones de cata a ciegas, debates especializados, catas dirigidas y visitas a bodegas.

La elección de Sicilia como sede del concurso no es una sorpresa: la isla es famosa por su amplia gama de vinos dulces, fortificados y de podredumbre noble, como el Marsala (un vino con denominación de origen elaborado con las variedades de uva moscatel y malvasía), el Passito de Pantelleria, el Malvasia delle Lipari, el Moscato di Noto y los vinos DOC elaborados con Zibbibo y Malvasía.

Del 20 al 23 de septiembre, unos cincuenta miembros del jurado internacional catarán a ciegas ejemplares de vinos dulces y generosos de todo el mundo. Entre los invitados a participar como jurado se encuentran representantes de las principales organizaciones del sector de los vinos dulces (por ejemplo, Madeira, Oporto, Jerez, Rosellón, Marsala, Sauternes, etc.), además de periodistas, compradores y otros miembros de la industria del vino.

Generar debate respecto al vino dulce

El Concours Mondial de Bruxelles Sweet and Fortified Wine Session tiene como objetivo no sólo premiar la excelencia en la elaboración de vinos dulces y fortificados, sino también dar a conocer y generar debate sobre esta categoría.

El certamen incluirá una mesa redonda en la que participarán personas de diferentes países y funciones comerciales que compartirán sus puntos de vista sobre el tema. Los participantes debatirán sobre la mejor manera de impulsar la visibilidad y las ventas de los vinos dulces y generosos, poniendo de relieve este valioso patrimonio. También se invitarán a los miembros del jurado internacional, los patrocinadores y los anfitriones a que aporten ideas a este pequeño grupo de reflexión, y las conclusiones de la mesa redonda se compartirán en línea.

Los resultados del Concours Mondial de Bruxelles Sweet and Fortified Wine Session se publicarán en línea el 15 de octubre de 2022.